El extremeño Javito se va del Barça y ficha por el Aris Salónica, equipo griego.
De Moraleja a Salónica, la segunda ciudad más importante de Grecia. Francisco Javier Peral Periáñez (1983) se va con lágrimas en los ojos, consciente de que su verdadero sueño no estaba en los dominios de la mitología griega sino en las entrañas de la magia azulgrana. Porque Javito salió del pueblo hace casi seis años para triunfar en el Nou Camp, aunque el tiempo ha pasado como para tantos otros futbolistas y haya tenido que confirmar que el precio era demasiado alto. Triunfó en la Tercera extremeña, creció en el filial azulgrana, sustituyó al mismísimo Ronaldinho el día de su debú, jugó un partido de la Champions y se fue de gira. Esa gira, hace ahora un año, fue su perdición.
Una trombosis venosa le arruinó la pretemporada. Convalecencia, recuperación, olvido. La eclosión de Messi le relegó y ya no hubo buenas noticias. Javito mira a lo lejos y busca nuevas ilusiones. Acaba de fichar por el Aris Salónica, histórico club heleno de tradición casi centenaria. «Me da mucha pena irme del Barcelona, allí dejo grandes amigos», reconoce de forma apresurada desde su nuevo destino, convencido, eso sí, de haber elegido el sitio indicado. «No sé ni cuándo podré volver a Moraleja», se resigna.
«Estoy aquí. Ya estoy en Grecia. Me están enseñando el campo y las instalaciones del club en este preciso momento». Suena la voz adolescente de este moralejano en la distancia y parece que fue ayer cuando encontró plaza en el trasantlántico del FC Barcelona por 1.300 euros al mes y gastos de alojamiento incluidos. «Podré ahorrar», celebraba Javito.
«El Barcelona era uno de los equipos que mejores condiciones me ofreció», opina Javito, que se subió en el tobogán del fútbol para llegar a su particular cima en pleno diciembre de 2004 en un encuentro de la Liga de Campeones ante el Shakhtar Donetsk de Ucrania. Lo que vino después debió haber sido su paraíso y se quedó en simple limbo, con menos protagonismo y más presión añadida en el Barcelona B. «Me hubiera gustado seguir en Barcelona, pero es difícil, muy difícil, triunfar en un club tan grande. Me da pena, pero la oferta del Aris Salónica es una buena oportunidad para mí», explica desde el corazón del club heleno. Javito se encuentra en Salónica, donde formaliza los detalles de su contrato y ya ha conocido a los responsables de su nuevo club. «Vengo con ganas. Mi idea es hacerme un hueco en el equipo y mejorar como jugador».
Sin embargo, la conversación tiene el retrovisor pegado a cada frase. Y Barcelona, el FC Barcelona, tiran demasiado. «Después de seis años allí he dejado muchos amigos. Los echaré de menos. El club, los compañeros... y la ciudad. Estoy muy agradecido al Barcelona por la oportunidad que me dio para crecer como jugador y como persona». Javito coincidirá en Grecia con su antiguo técnico, el argentino Guillermo Hoyos, su principal avalista. Nueva cultura, idioma, club... Moraleja se pierde en la lejanía. «Ufff, ni siquiera sé cuándo podré volver», espeta de pronto como si quisiera caer en brazos de la nostalgia. Casi sin pensarlo se repone y mira al futuro: «Llevo un día en Grecia y me ha encantado. Estoy muy contento. Me lo tomo como un reto». Reto de moralejano en el 'Kleanthis Vikelidis', su nueva casa, el estadio del Aris.

jose dijo
me podrias decir como es su segundo apellido y si nace en plasencia o en moraleja
27 Julio 2006 | 07:59 AM